lunes, 19 de noviembre de 2007

"¡Cuánto será mi dolor!"







Exiliada Del Sur

Un ojo dejé en los lagos
Por un descuido casual;
El otro quedó en Parral
En un boliche de tragos.
Recuerdo que mucho estrago
De niño vio el alma mía:
Miserias y alevosías
Anudan mi pensamiento;
Entre las aguas y el viento
Me pierdo en la lejanía.

Mi brazo derecho en Buin
Quedó, señores oyentes;
El otro por San Vicente
quedó no sé con qué fin.
Mi pecho en Curacautín
- Lo veo en un jardincillo -
Mis manos, en Maitencillo
Saludan por Pelequén;
Mi luz en Perquilauquén
Recoge unos pecesillos.

Se me enredó en San Rosendo
Un pie al cruzar una esquina;
El otro en la Quiriquina
Se me hunde mares adentro.
Mi corazón descontento
Latió con pena en Temuco
Y me ha llorado en Calbuco
De frío, por una escarcha.
Hoy enderezo mi marcha
A la cuesta e Chacabuco.

Mis nervios dejo en Graneros,
La sangre en San Sebastián
Y en la ciudad de Chillán
La calma me bajó a cero;
Mi riñonada en Cabrero
Destruye una caminata
Y en una calle de Itata
Se me rompió el estrumento
Y paso por Nacimiento
Una mañana de plata.

Desembarcando en Riñihue
Se vio a la Violeta Parra
Sin cuerdas en la guitarra,
Sin hojas en el coligüe.
Una banda' de chirigües
Le vino a dar un concierto.
Desembarcando en Riñihue
Se vio a la Violeta Parra
Desembarcando en Riñihue
Se vio a la Violeta Parra.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muchas gracias por las flores profesora, nosotras tampoco nos olvidaremos de usted, y para mi tambi}en fue un honor trabajar con usted.

El próximo año iremos a verla para contarle lo que ha sido de nuestras existencias.

La Riveros.